En el mundo actual, el procesamiento de datos es lo que permite a las empresas y personas tomar decisiones informadas. Sin este proceso, los datos serían simplemente un montón de números y letras sin sentido.
Gracias a él, podemos predecir el clima, entender hábitos de consumo o diagnosticar enfermedades con mayor precisión.
Se obtienen los datos de diversas fuentes como encuestas, sensores o registros de ventas.
Se filtran y organizan los datos para eliminar errores o información irrelevante.
Los datos limpios se introducen en un sistema o software como una base de datos.
El sistema utiliza algoritmos para analizar, comparar y calcular los datos.
Los resultados se presentan en gráficos, informes o tablas legibles.
Se guardan los resultados para su uso futuro de forma segura.